Por qué hago esto
Esto no empezó en un libro de texto
Empezó en mi propio cuerpo. Y si estás leyendo esto, es muy probable que te veas reflejada.
Llevaba más de 15 años obesa. Toda mi vida a dieta: Dukan, Atkins, dieta por puntos, la de las 1000 calorías, sin carbohidratos, sin grasas, la de la piña... todas. Y siempre el mismo patrón: hacía dieta, perdía kilos, y luego los recuperaba — cada vez me costaba más volver a perder.
Un día, ya sin saber qué más hacer, me puse un balón intragástrico. Perdí 27 kilos. Pero lo hice sin estructura, sin entender nada de lo que me estaba pasando. El balón me tapaba el hambre y los antojos — estaba siempre saciada. En cuanto me lo quitaron, volvieron todas las señales de golpe: hambre, antojos, una ansiedad tremenda. Recuperé 40 kilos en poco tiempo.
El click llegó cuando me quedé embarazada de mi hija.
Ahí supe que no podía seguir así. No quería que mi hija creciera viendo que su madre vivía a dieta toda la vida, que eso fuera lo "normal" en casa. Tenía que cambiar. Pero no encontraba nada ni nadie que encajara conmigo: todo el mundo me daba dietas o pautas estrictas, me decía qué tenía que comer. Y lo que yo necesitaba no era otra dieta. Necesitaba entender. Saber por qué pasaba lo que pasaba en mi cuerpo, para poder decidir yo misma qué comer, cómo combinarlo, cómo vivir sin esa mochila.
Así que empecé a estudiar por mi cuenta. Empecé a estudiar específicamente el cuerpo de una mujer obesa — entendí que no es lo mismo que un cuerpo que nunca ha pasado por esto, y que no se le puede dar el mismo trato. Ahí apareció por primera vez el concepto que hoy es el centro de mi método: el modo supervivencia. Comprendí que llevaba años alimentándolo sin saberlo, y que para empezar a perder de verdad tenía que salir de él.
Después de tener a mi segundo hijo, sentí que ya tenía la claridad y que era el momento de priorizarme. Le pedí a mi médica un estudio completo porque sospechaba resistencia a la insulina. Di positivo, y me recomendó Mounjaro. Lo vi claro: el fármaco haría su parte hormonal, y yo haría la mía — alimentación y cambio de hábitos, con todo lo que ya había aprendido en años de estudio.
En 10 meses perdí 48 kilos. No he recuperado ninguno, y ya dejé Mounjaro. Mi marido, viendo cómo funcionaba, aplicó la misma estructura sin ningún fármaco — ha perdido 30 kilos y tampoco ha recuperado nada.
Cuando empecé a compartir mi historia en TikTok, vi que cientos de mujeres se sentían igual de perdidas que yo: sin entender su cuerpo, recibiendo dietas camufladas de "personalizadas", sin que nadie les explicara de verdad qué pasaba dentro de ellas. Ahí decidí que mi método tenía que salir a la luz — porque no quería que ninguna otra mujer tuviera que pasar por lo que yo pasé.
Hoy más de 400 mujeres han pasado por Método ISA Balance. Muchas ya no viven a dieta. Ya no compensan. Ya no cargan esa mochila de pensar constantemente "ahora tengo que compensar" o "si me voy de vacaciones voy a engordar". Viven como una mujer que nunca ha estado a dieta.
Por eso, cuando terminé de entender mi propio cuerpo, decidí especializarme en algo muy concreto, mucho más allá de una formación genérica: cómo funciona el cuerpo de una mujer con obesidad — cómo se defiende, cómo retiene, por qué se estanca, y qué necesita de verdad para soltar peso sin volver a rebotar. Más de 6 años de estudio centrados exclusivamente en esto.
No hablo desde la teoría de un cuerpo que nunca ha vivido esto. Hablo desde haberlo vivido y desde haber dedicado años a entenderlo a fondo — dos cosas que casi nunca van juntas.
Si te ves reflejada en mi antes, quiero que sepas algo: el click no fue el fármaco. Fue decidir entender mi cuerpo en vez de obedecer una dieta más. Eso también lo puedes hacer tú.